Todos quedaron completamente sorprendidos.
El silencio que siguió a la declaración de Zayn fue tan profundo que parecía haberse detenido el tiempo.
El Emir Rashid observó fijamente a su nieto menor. Durante un instante creyó haber escuchado mal.
Omar Al-Sabah fue el primero en romper el silencio.
—¿Acabas de decir... que deseas casarte con mi hija?
La incredulidad era evidente en su voz.
Zayn dio un paso al frente.
No había vacilación en sus ojos.
—Sí.
Respiró profundamente antes de continuar.
—