— Julián
La luz blanca de la joyería se refleja en los cristales pulidos, haciendo brillar como pequeñas estrellas atrapadas en vitrinas. Camino lentamente entre los mostradores, con las manos en los bolsillos, observando sin apuro los anillos dispuestos en filas perfectas.
—¿Busca algo en particular, señor? —me pregunta el joyero con voz cortés.
—Algo sencillo… pero simbólico —respondo con una sonrisa apenas curvada—. Que no parezca ostentoso, pero que diga: “Te pertenezco”.
Él asiente y me mu