— Rebeca Miller
Estoy terminando de organizar unos documentos. Aún soy un poco torpe, porque en realidad todavía me cuesta entender algunas cosas, pero con este proyecto que acabamos de concretar y el nuevo pago que entró en la empresa, podré cubrir los sueldos de los trabajadores. Y con el mío, al fin, podré pagar mis estudios.
Tomo mi teléfono y miro la hora. Es la una y media.
—Dios… —Susurro—. ¡Cómo se me ha hecho tarde! Le prometí a mamá que solo trabajaría hasta el mediodía.
Busco el núme