- Charles Schmidt
Termino de firmar los últimos papeles del día, pero mi mente está lejos, demasiado lejos de estas paredes de vidrio, de las cifras proyectadas en la pantalla, del eco constante de pasos que cruzan de un lado a otro por la oficina central. Estoy atrapado en un recuerdo, en la imagen de un niño con los zapatos rotos, sentado en un columpio del parque. Esa mirada… esos ojos. No puedo sacármelos de la cabeza. Algo en mi pecho me arde, me incomoda, me remueve todo. Esa sensación n