Mundo ficciónIniciar sesiónVolví a Barcelona con el corazón en millones de pedazos diminutos imposibles de componer. Me sentía devastado, la peor basura del planeta tierra. Había dejado sola a Amanda, había sido un cobarde. Llegué a mi apartamento y mi colección de botellas pagó las consecuencias de mi rabia y frustración. Golpeé todo lo que tenía frente a mí, estaba fuera de mis casillas.
Intenté calmarme y pensar en una







