Capítulo 22

Isabella

El consultorio de Mara huele a té de manzanilla y a algo más que no sé nombrar. Quizá a seguridad. Quizá a verdad.

Siempre que entro aquí siento que bajo la guardia, como si este lugar tuviera permiso para desarmarme sin pedirme explicaciones. Me quito el abrigo, lo doblo con cuidado y lo dejo sobre la silla. Mara me observa en silencio, como siempre, con esa calma que no juzga pero tampoco deja escapar nada.

—Te noto distinta —dice al fin—. No mal. Distinta.

Me siento frente a ella, c
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP