81. Esta vez tomarás lo que es tuyo…
Debía reconocerlo, ningún otro cuerpo lograba calentarlo desde hacía años, aunque eso no lo hacía un santo, mucho menos alguien célibe. Muchos cuerpos han pasado por los brazos del americano, Hombres mujeres, no importaba ninguno de esos cuerpos, era el cuerpo del joven que en esos momentos estaba deseando y que tenía a su maldita polla tan dura que le dolía.
— ¿Se te antojó recordar viejos tiempos?— preguntó Vladímir insinuante mientras se las arreglaba para voltearse, quedando frente a Ethan