Capítulo 16: Se Avecina la Tormenta
Los días en la cabaña parecían transcurrir a cámara lenta, fluyendo alrededor de la dependencia de Salvaje y la protección de Valentina. Sin embargo, a mil kilómetros de distancia, en Santiago, la tormenta se aceleraba.
**Santiago, Oficinas Centrales del Grupo Larraín, Sala de Junta Nivel Piso.**
El aire estaba frío como el hielo. Alrededor de la enorme mesa ovalada, se sentaban accionistas con el rostro demudado. En la pantalla de proyección, una línea de precios en pronunciada caída se clavaba en el corazón de todos como un puñal ensangrentado.
"¡Matías!" Uno de los accionistas más antiguos golpeó la mesa con fuerza, su voz temblaba de rabia. "¿Y esto es la 'transición estable' y la 'nueva etapa' que prometiste? ¡Casi un treinta por ciento de capitalización bursátil evaporada en menos de tres meses! ¿Qué explicación tienes?"
Matías Larraín estaba sentado en la cabecera, aún con su traje caro y perfectamente cortado, pero la mirada tras sus lentes