Capítulo 17: La Advertencia de Tomás
El amanecer en Puquén siempre llegaba acompañado del canto de los pájaros y el murmullo del arroyo, pero hoy, el aire dentro de la cabaña tenía una pesadez inusual.
Agustín se había marchado antes del amanecer, como de costumbre, para ir al pueblo a comprar provisiones y, de paso, intentar contactar a través de sus canales con algunos de sus contactos antiguos que aún consideraba confiables. Buscaba evaluar la posibilidad de resurgir y sopesar los riesgos y la viabilidad de involucrar a Camila.
Valentina preparaba un desayuno simple en la cocina, pero su mente estaba lejos. El nombre de Camila Silva era como una espina clavada en su corazón. No podía evitar imaginar a esa mujer de alta cuna, la pareja perfecta para Diego. Y menos podía predecir cómo la aparición de esa mujer afectaría el frágil y precioso equilibrio que ahora compartía con Salvaje.
*Aunque, desde un punto de vista racional, Camila era la más adecuada para Diego, y además, yo soy la