Capítulo 35: Grietas en la Confianza y la Elección del Regreso
En la sala, las dos mujeres se sentaron una frente a la otra, el aire parecía solidificarse. La venda en el brazo de Valentina era como una línea invisible trazada entre ellas.
Camila rompió el silencio primero. Su voz aún era elegante, pero con un tenue matiz de cansancio y agudeza: "Señorita Valentina, su valentía me sorprende, y me alegra por Diego." Su mirada recorrió la venda. "Pero la valentía, en los verdaderos juegos de capi