Capítulo 51.
Capítulo 51
Sarah.
La resaca emocional de la gala me pesaba más que el cansancio físico. Todavía sentía el asco en la piel por el agarre de Martínez y, sobre todo, el latigazo de las palabras de Alejandro.
Había pasado la noche dando vueltas en la cama, recordándome que para él yo no era más que una empleada con un contrato diferente al resto.
Llegué a la oficina con la cabeza a punto de estallar. Apenas me senté frente al computador, mi celular vibró. Era la directora de la escuela de Joe.
—¿