Júlia se despertó y notó que estaba de vuelta en la habitación con Dália. Como una inundación, los recuerdos de la noche anterior regresaron a su mente, haciendo que se formara un nudo en su garganta y que sus ojos se llenaran de lágrimas nuevamente.
"Leonardo... Tú... ¿De verdad me dejaste?", se preguntó, sintiendo el pecho oprimirse en una agonía profunda.
Él no podía dejarla sola. No después de haberse reencontrado tras más de seis años. ¿Qué haría ella? ¿Cómo enfrentaría todo aquello? ¿Cómo