Después de salir de la sala, Julia entró en la habitación con Dalia y suspiró.
Una semana. Tenía una semana para desenmascarar a Carla, o de lo contrario tendría que irse y dejar a Leonardo allí, siendo manipulado por aquella mujer vil que usaba a los hijos como nada más que una moneda de cambio. Entonces, no podía fallar, no le daría la victoria a esa mujer tan fácilmente.
–Julia–
Al oír la voz baja y suave, Julia miró hacia abajo, encontrando los ojos marrones llenos de lágrimas mirándola, ha