—Las dos en esta casa es imposible— continuó Carla, manteniendo la mirada fija en Julia.—Entonces tendrás que elegir cuál de nosotras dos se queda… y quién se irá—
El ambiente en la sala se volvió pesado, cubierto por un silencio denso, y toda la atención estaba puesta en Leonardo, que mantenía una expresión seria, sin mirar a nadie, con aire de quien ya había tomado su decisión, solo buscando la forma de verbalizarla.
—Ah, ¿para qué todo este escándalo, cuñada?— intervino Adrian, rompiendo el