La noticia llegó a todos al mismo tiempo porque Dante mandó el video antes de que Isadora pudiera decir que no. Dieciséis segundos de Lucía caminando desde la pared de la foto hasta el centro del salón, girándose, mirando a la cámara con la cara de quien espera aplausos.
El teléfono de Isadora explotó en cuestión de minutos.
María: «LLORÉ. ESTOY LLORANDO. ¿PODEMOS CELEBRAR?»
Sofía: «Dieciséis segundos y ya camina como su madre. Con objetivos.»
Marcos, desde Buenos Aires, a los cuatro minutos: «