El mensaje de Mónica ardía en la pantalla como una acusación.
"El topo está más cerca de lo que crees. Mira hacia tu izquierda. —M.H."
Carolina seguía absorta en su tablet, ajena a la bomba que acababa de explotar en mi mundo. Sus dedos se movían rápidos sobre la pantalla, revisando los reportes de las agencias de seguridad que habíamos contratado para Vancouver.
No. Imposible.
Carolina había estado conmigo desde el principio. Había coordinado el rescate de Sebastián, había filtrado la informac