Carolina procesaba con sistema.
No era algo que hubiera decidido. Era algo que había desarrollado de necesidad, en los años donde el procesamiento desordenado producía errores que costaban y donde aprender a hacerlo bien era herramienta de supervivencia antes que elección personal.
El sistema tenía tres fases.
La primera era la de los datos. Reunir toda la información disponible sin evaluarla todavía. Saber exactamente qué era real y qué era interpretación. En este caso: la oferta era real. Nue