La tercera partida

La tercera partida empezó a las ocho y cuarenta.

No después de cenar.

Antes.

Emma había dicho que comía después. Sebastián había aceptado ese criterio sin cuestionarlo porque era también el criterio correcto: la tercera partida requería concentración completa y la concentración completa llegaba antes de que el cuerpo recordara que tenía hambre.

Valentina puso los platos a calentar.

El tablero en la mesa.

Las piezas en su lugar.

Emma del lado de las blancas.

Sebastián del lado de las negras.

Era
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
capítulo anteriorcapítulo siguiente
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP