El traslado de Joel hacia la delegación policial central debía ser un procedimiento de rutina, pero el dinero sucio y la desesperación de un hombre que lo ha perdido todo pueden comprar milagros oscuros.
A mitad de camino, aprovechando el caos del tráfico del mediodía en el centro de la ciudad y un descuido provocado por un contacto que Joel mantenía en las fuerzas policiales tras pagar una jugosa suma desde sus cuentas extranjeras, la patrulla sufrió una supuesta avería en un callejón resi