Capítulo 100: Un Amor Para Siempre.
El sol de la tarde se filtraba por los grandes ventanales de la firma de arquitectos "Castillo & Asociados". Liam, ahora con algunas canas elegantes en las sienes que solo acentuaban su porte distinguido, cerraba un plano digital en su pantalla. Se puso de pie con agilidad; la vieja lesión de su pierna era apenas un recuerdo borroso que solo punzaba un poco en los días de lluvia, recordándole lo lejos que había llegado.
-¿Papá? ¿Tienes un minuto? -preguntó una voz profunda desde la puerta.