Seis meses después del viaje a Colombia, la familia regresó a su rutina en Los Ángeles. Sin embargo, no era una rutina monótona; era una vida vibrante. Esa tarde era especial: se celebraba el 40º aniversario de bodas de Elisa y Albert.
Era difícil creer que, años atrás, esa pareja estuvo a punto de destruir la felicidad de su hijo. Pero el tiempo y la terapia habían hecho su trabajo. Elisa se había convertido en la presidenta de una fundación que ayudaba a mujeres inmigrantes, inspirada por l