Pasaron los meses y el milagro se hizo realidad: Liam logró caminar de nuevo. Atrás quedó la silla de ruedas y, con ella, el miedo a no volver a ser el hombre activo que siempre fue. Además, recibió una noticia que colmó su felicidad: los estudios de fertilidad confirmaron que no tendría problemas para tener más hijos.
Con Liam totalmente recuperado, él y Victoria comenzaron a organizar su boda soñada a orillas del mar. Aunque sabían que sus padres no estarían presentes, Liam se sentía pleno