—Por fin llegas, hace como cuatro horas que te estamos esperando. —afirmó Alexey quitándome al tigre de encima. Rodé lo ojos, ignorando su sarcasmo. Apenas hacían treinta minutos desde que había ido a buscarme en mi habitación para que bajara.
—No creo haya sido tanto tiempo como crees. —asegure levantándome del suelo. Sacudí mi ropa para retirar la tierra que se había adherido a esta. Sonreí, muy divertida.
Alexey se quedó mirándome durante algunos segundos, los suficientes para hacerme sentir