Era evidente que a Dominika no le hacía ninguna gracia ver a otra persona en lugar de su padre y menos si esta era una completa extraña. Por lo poco que me había comentado la directora y lo que había logrado captar en las reacciones de la niña, descubrí que Alexey venía regularmente. También observaba que existía una buena relación entre ambos.
—¿Por qué padre no vino, señorita Amaranta? —Parpadee escuchando la formalidad con la que se dirigía a mí. Eso era algo bastante extraño en un niño y má