—¡Amaranta abre la maldita puerta, ahora! —Los gritos de Alexey me despertaron. Instintivamente observe la ventana, en busca de una salida. Todavía era de noche, por lo que no debía llevar mucho tiempo dormida. —O abres o tiro la puerta. —aseguró furioso.
El golpeteo contra la madera me confirmaba que no estaba bromeando. Sonaba realmente enojado, como nunca antes y para que negarlo, si sentí un poco de miedo. Respire varias veces y luego me levante de la cama con cuidado, intentando no temblar