Capítulo 38: ¿Quién quiere dormir...
Isabella ni siquiera recordaba porque había estado temerosa de como Salvatore reaccionaría si su embarazo resultaba ser cierto. Tan pronto él había escuchado que serían padres, había saltado de su asiento con la emoción marcada en el rostro.
Ahora, mientras viajaban de regreso a casa, él tenía una de las manos en su vientre y no dejaba de moverla en círculos. Estaba más que claro que él quería esto tanto como ella.
—Deberíamos decírselo a tus padres. —La voz de Salvatore la sacó de sus cavil