Lo escucho atenta mientras me cuenta lo sucedido con el abuelo; me explica con detalles desde el día que decidió pedirle ayuda, la amenaza de demanda y quitarle su por ciento en el hospital, hasta la parte donde lo chantajea para que se case.
—No puedo creer que el abuelo se haya atrevido a tanto —musito sorprendida y me pongo la mano en la boca—. Digo, sé que él es medio mañoso, pero ¿a ese punto?
—Por favor, Serena, ¡no me vengas con esa! Ese viejo es de lo peor y ha hecho cosas más malvadas.