Una ducha caliente me ha relajado bastante, al mismo tiempo, me sirvió para pensar bien en la propuesta de Bratt. Tengo el presentimiento de que para mí este negocio será caótico; sin embargo, si tengo que sacrificar mi tranquilidad emocional para cumplir la promesa que le hice a papá, pues adiós a mi estabilidad; ahora mismo mi situación no está para sentimentalismo.
Me pongo el camisón que Bratt me prestó y mis bragas. No acostumbro a dormir con sostén y hoy no será la excepción, además, ya B