Más tarde esa misma tarde, el calor del sol empezó a ceder ante la llegada del atardecer. Una brisa fresca bajaba desde las colinas rodeadas de árboles, trayendo consigo el aroma a tierra húmeda y a flores silvestres.
En la gran terraza trasera de la finca, la familia se había reunido alrededor de la mesa de madera rústica para la cena. La mesa estaba servida con platos sencillos: pan casero, quesos de la región, ensaladas frescas y una jarra de limonada fría. Ya no había rastro de la rigidez n