El segundo día de la boda.
Silvina llevaba un elegante vestido largo de color fucsia. Su cabello estaba recogido en un moño adornado con tres orquídeas frescas del mismo tono.
Las joyas que eligió también tenían forma de orquídeas.
Con aquel conjunto, Silvina parecía una auténtica ninfa de las flores.
Tania no pudo evitar exclamar con admiración:
—Silvina, este estilo delicado te queda perfecto, ¡estás deslumbrante! El diseño del vestido es tan bueno que, si no se mira con atención, nadie imagi