Ruperto se quedó sorprendido, pero aun así respondió a la pregunta de Silvina:
—Era una chica que me había presentado una tía mía.
Silvina alargó la voz y continuó diciendo:
—Oh… pues hace un momento me llamó campesina.
Ruperto se quedó helado y enseguida contestó:
—¿Dónde estás? ¡Voy ahora mismo!
—En la tienda principal de LJ —respondió Silvina directamente—. Pero no tengo tiempo de esperarte aquí, todavía debo acompañar a mi madre a hacer compras. Esta señorita ahora mismo está en la tienda d