El sol caía lentamente sobre el horizonte cuando Aurora salió del hospital junto a Giuseppe. Sus pasos eran firmes, decididos, mientras su mente repasaba cada parte del plan. Bianca caminaba tras ellos, observando a Aurora con atención.
—¿Hay algo que no sepa? —preguntó Bianca con una ceja alzada.
Aurora se detuvo, giró ligeramente el rostro y le regaló una sonrisa enigmática.
—Ellos no lo saben, ¿verdad? —insistió Bianca.
Aurora asintió sin decir una palabra, y juntas subieron al vehículo que