Alonzo salió de la biblioteca, su cabeza estaba hecha un ocho, la imagen de Dante abrazando a Aurora no se borraba de su mente, una punzada de incomodidad lo atravesó, aún no sabía cómo iba arrancar a Aurora de su corazón. Movió la cabeza, tratando de alejar el pensamiento cuando vio a Dante bajar con rapidez detrás de él.
Ambos caminaron hacia la biblioteca en silencio, sus pasos resonando en el pasillo. Dante abrió la puerta con decisión, pero al ver a Fiorella, sus ojos se entrecerraron.
Se