Mundo ficciónIniciar sesiónCon mi hija en buenas manos al estar con mi padre y Axael demasiado sincera para parecer cierto, entro a la ducha y reviso que la silla para bañarla no este fría mientras ella me da nalgadas reafirmando que no es ella.
— Que rico. — dice Axael.— Oye, ¿Qué rayos te está sucediendo hoy? — pregunto confundido.— ¿No puedo mirar de forma pervertida a mi esposo? — pregunta Axael.— Sí, s






