Mundo ficciónIniciar sesiónMaximiliano trae mi cepillo de dientes, mientras yo me aseo después de vomitar, él calienta la comida y se sienta conmigo para desayunar. Cuando eso sucede, ya ha amanecido, por lo que, puedo ver sus hermosos rasgos faciales que ocultan la preocupación que de su mente no puede salir.
En silencio, desayunamos pero, sé que incluso cuando come está pensando en el problema que parece ser serio, por eso, me levanto y me acerco a él.— Deber






