En cuanto Lauren llegó a su oficina, le pidió a su secretario que le avisara cuando el señor Crawley estuviera en la disposición de recibirla. Presentía que el destino de su puesto en la firma ya no dependía de ella, y que su nombre ya había sido borrado de la nomina. Al menos, le ofrecería una disculpa por las inoportunas declaraciones de Benson, de quien no quería saber nada en el futuro inmediato, luego recogería sus pertenencias y se marcharía del edificio lamentándose por el destartalado f