140. Renuncia
DIEGO
Salgo de la mansión quemando llanta. La frustración me hierve en la sangre. Lorena tiene razón. Maldita sea, sé que tiene razón, y eso es lo que más me duele.
Conduzco sin rumbo por la M-30. El pasaje digital quema en mi bolsillo. Vuelo IB4032. Madrid - Barcelona. 7:00 horas. Asiento 4A.
Podría ir igual. Podría inventarme una excusa para Amalia sin la ayuda de Lorena. Podría decirle que surgió una emergencia en una obra. Podría subirme a ese avión y plantarme en su puerta en el Eixample.
I