75. Objetivos Marcados
La comisaría de los Mossos d'Esquadra estaba más agitada de lo habitual. Agentes corrían de un lado a otro con expedientes urgentes, teléfonos sonaban constantemente, y había una energía nerviosa en el ambiente que indicaba que algo grande estaba sucediendo. El Detective Jara nos hizo pasar inmediatamente a una sala de interrogatorios donde Max ya nos esperaba, con expresión tensa y ojeras profundas que rivalizaban con las mías.
—¿Estás bien? —fue lo primero que me preguntó al verme entrar, leva