154. La Llamada de Medianoche
Llegamos a urgencias. Todo es un borrón de luces blancas, enfermeras corriendo y voces gritando. Me suben a una camilla. Una doctora revisa mi expediente en una tablet mientras me toman la presión.
—35 semanas —lee la doctora, frunciendo el ceño—. Historial de embarazo de alto riesgo. Rotura prematura de membranas. La presión está disparada, 160/100.
—¡Mi hermano! —grito, ignorando el dolor—. ¡Necesito saber de mi hermano!
—Señora Walker, cálmese o le hará daño al bebé —dice la doctora, tajante—