108. La Duda
Miércoles. O tal vez es jueves.
El tiempo ha perdido su forma dentro de estas cuatro paredes, convirtiéndose en una masa gris de amaneceres que no quiero ver y noches que no me traen descanso. Mi apartamento, que alguna vez fue mi santuario de independencia, ahora se siente como una celda de lujo diseñada por mí misma.
Llevo el mismo conjunto de cachemira gris desde el domingo. El sofá se ha convertido en mi base de operaciones; desde aquí revivo en bucle cada segundo de la gala: la mirada de Ma