104. Veinte Minutos
La servilleta arde en mi mano.
"Necesito hablar contigo. Terraza en 20 minutos. Por favor."
La letra de Max es inconfundible. Esa inclinación agresiva en las «t», la curva suave de sus «r». He visto esa caligrafía en tarjetas de aniversario, en notas de amor dejadas sobre la cafetera y, finalmente, en los documentos legales que disolvieron nuestra vida en común.
Mi pulso se dispara. Es una respuesta fisiológica que no puedo controlar.
—Tienes que ir —susurra Camila, inclinándose sobre la mesa. S