Luego de mi discusión con Nicolás, volví a la habitación con mi hijo y me quedé completamente dormida acostada a lado suyo sobre la cama.
Al despertar aún seguía con dolor de cabeza y la irritación por la pelea con mi esposo. Ya me estaba hartando de llamarlo de esa forma.
¿Todos los hombres de mi vida me van a hacer la vida imposible?
El único que me amaba de verdad era mi padre, como lo extraño. Él me hubiese dado un buen consejo para una situación como esta.
Me levanté lentamente para no