-Hola amigo- exclamó con tristeza la mujer cuando su compañero de trabajo le abrió la puerta de su departamento. El joven se acercó a ella y la abrazó con fuerza
-Lo siento tanto- dijo apretándola con fuerza- Ven pasen, son bienvenidos- Se hizo a un lado y el cochecito entró primero, luego Carla se dio vuelta y observó a su niño, que se mantenía del lado de afuera de la casa
-Vamos cariño, entra a la casa- ordenó suavemente la joven.
El pequeño miró con inseguridad hacia dentro, no parecía emo