Carla despertó en medio de la noche, miró por el rabillo de su ojo y se encontró con su esposo durmiendo boca arriba con la boca entreabierta y las respiración regular y relajada. Sonrió maliciosa por lo que iba a hacer a continuación, escondió su rostro por debajo de las sábanas y se deslizó lentamente, para no despertar a Nicolás y se colocó entre las piernas del bello durmiente, se relamió sus labios rosados y respiró haciendo vapor, por el calor que hacía ahí abajo y lentamente con sus dedo