-Le eché- exclamó Carla cuando su amigo apareció en escena nuevamente
-Hiciste bien- respondió y la abrazó, haciéndole masajes en la espalda en forma de consuelo.
-No lo sé Eze, realmente quería perdonarlo e irme con él- exclamó algo arrepentida
-Está bien sentirse así ¡Es tu marido! No es un novio cualquiera. ¿Qué tal si hoy lo dejamos pasar? ¿Y mañana lo piensas mejor?
-Sí, puede ser…
-Ha sido todo tan reciente, necesitas descansar- la animó, llevándola hacia el cuarto que le preparó para qu