Mundo ficciónIniciar sesiónEvan Bourousis se encuentra en una encrucijada inesperada al tener que buscar una esposa para proteger el legado familiar que le dejó su abuelo. Aunque su pasión es su trabajo y no anhela el matrimonio, se ve obligado a cumplir con una regla del testamento familiar tras recibir el negocio de su padre. La búsqueda de la candidata ideal se complica cuando la elegida escapa, lo que lleva a su hermana menor, Hayley, a asumir su identidad. Obligada por las circunstancias y la deuda familiar, Hayley se convierte en la esposa de Evan. Sin embargo, esta farsa pronto se transforma en una trampa emocional mientras ambos lidian con secretos familiares que podrían destruirlos. ¿Podrán superar las mentiras que los rodean antes de que sea demasiado tarde?
Leer más—Estoy tan orgulloso de ti, Hayley. Lo hiciste increíble —dijo, tomando su mano.—No podría haberlo hecho sin ti a mi lado —respondió ella, mirándolo con sinceridad. La conexión entre ellos era más fuerte que nunca, y en ese momento, supo que todo lo que había vivido, cada sacrificio y cada palabra escrita, había valido la pena.En ese instante, mientras la librería se oscurecía, Hayley comprendió que esta era solo una de las muchas aventuras que viviría en su vida como escritora y madre. Su historia apenas comenzaba y estaba ansiosa por leer más capítulos.Después de la exitosa firma de libros, la emoción no se detuvo. La familia decidió celebrar el lanzamiento del segundo libro de Hayley con una pequeña reunión en su casa. El ambiente estaba lleno de risas, abrazos y la sensación de orgullo que todos compartían.La mesa del comedor estaba adornada con un festín de delicias; pasteles, aperitivos y la bebida favorita de Hayley, un vino espumoso que había reservado para la ocasión. Mie
El momento de la firma del libro había llegado. Hayley se encontraba en una librería local, decorada con globos y carteles que anunciaban su nuevo lanzamiento. La emoción en el aire era palpable, y numerosos rostros conocidos y desconocidos se alineaban, ansiosos por obtener una copia firmada de su obra.La castaña miró a su alrededor, sintiéndose un poco abrumada, pero al mismo tiempo, profundamente agradecida. Había soñado con este momento, y ahora que estaba aquí, era surrealista. Su segundo libro, titulado "El comienzo de un Amor", era una obra de su vida, una carta de amor a Evan y a sus experiencias juntos.Mientras organizaba sus pensamientos, la puerta de la librería se abrió con un chirrido, y entró Evan, con su porte elegante y una sonrisa que iluminaba su rostro. Se acercó a ella, con los ojos brillantes de orgullo.—Todo saldrá increíble —le dijo, y a Hayley le pareció que se le derretía el corazón.—Gracias, amor —respondió, sintiendo cómo su nerviosismo disminuía con su
Cuatro años después...Era el tiempo que había pasado desde que Hayley se atrevió a dar el salto a la escritura. Con el éxito de su primer libro, había demostrado no solo su talento, sino también su determinación. Ahora, su segundo libro estaba a punto de ver la luz, y esta vez era diferente. Era más personal, más profundo. Era una historia que hablaba de su vida, de su amor por Evan, y de los momentos que habían compartido juntos.La habitación estaba envuelta en una atmósfera de ansiedad y emoción. Hayley se encontraba frente al espejo, ajustando su cabello mientras reflexionaba sobre el camino que la había llevado hasta allí. Había pasado noches sin dormir, tecleando en su computadora, inmersa en sus recuerdos y emociones. Pero en ese instante, la entrada de Evan la sacó de su ensueño.En ese momento, él entró a la habitación, luciendo impecable en un traje negro que acentuaba el color intenso de sus ojos verdes. Se acercó sin hacer ruido, rodeando su cintura con un brazo y dejando
La sala de espera de la clínica estaba impregnada de una tensión palpable. Hayley había sido ingresada de urgencia tras romper fuente, y aunque los médicos habían asegurado que tanto ella como los gemelos estaban bien, la incertidumbre de lo que estaba por venir pesaba en el aire. Evan, sentado en un sillón, miraba constantemente el reloj, cada segundo se sentía como una eternidad. Los latidos de su corazón resonaban en sus oídos, mezclándose con los murmullos de sus padres, quienes se mantenían a su lado, compartiendo su ansiedad.A medida que el tiempo avanzaba, la preocupación en la sala crecía. La noticia de que uno de los bebés tenía el cordón umbilical alrededor del cuello había sacudido al pequeño grupo. Evan se levantó, caminando de un lado a otro, incapaz de permanecer quieto. Su mente estaba llena de imágenes de Hayley, de su amor, de la vida que estaban a punto de construir juntos.—¿Por qué está tardando tanto? —preguntó Evan, su voz temblando levemente.—Los médicos saben










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