El momento de la firma del libro había llegado. Hayley se encontraba en una librería local, decorada con globos y carteles que anunciaban su nuevo lanzamiento. La emoción en el aire era palpable, y numerosos rostros conocidos y desconocidos se alineaban, ansiosos por obtener una copia firmada de su obra.
La castaña miró a su alrededor, sintiéndose un poco abrumada, pero al mismo tiempo, profundamente agradecida. Había soñado con este momento, y ahora que estaba aquí, era surrealista. Su segundo