.7.
—Papá... —susurró Sofía, su voz quebrándose por la emoción.
Su madre, por otro lado, mantuvo su postura firme, sabiendo que lo que estaba en juego era más que el futuro de su hija. Era el legado familiar.
—No tenemos otra opción, Sofía. Lo haces por tu familia. Por tu padre. Él no puede soportar más esta presión. Y aunque sé que amas a ese joven, Hugo, debes entender que ahora tienes responsabilidades más grandes que tu propio corazón.
Sofía sintió que el mundo se desmoronaba a su alrededor. To