.46.

Fernando la siguió hasta su habitación, la que compartían. Sonrió fugazmente al verla entrar, pensando que, tal vez, esa noche sí dormirían juntos. La extrañaba tanto en las noches, y eso que solo había pasado una sin ella. Sin embargo, esa esperanza se desvaneció rápidamente cuando vio a Sofía abrir el armario y empezar a buscar ropa. Entonces entendió que solo había ido a la habitación para tomar más cosas y marcharse.

Tocó el puente de su nariz y tomó una respiración profunda. Necesitaba pen
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