PUNTO DE VISTA DE GIOVANNI
Lo primero que registré cuando la consciencia me arrancó del vacío fue un dolor de cabeza brutal y despiadado, como si alguien me hubiera golpeado el cráneo con un mazo y luego, por si fuera poco, le hubiera prendido fuego a los restos.
Gemí, presionando las palmas de mis manos contra los ojos, intentando bloquear la luz que parecía decidida a atravesarme el cerebro.
Ese pensamiento cortó la niebla de la miseria.
¿Por qué había tanta luz?
Nunca dejaba las cortinas abi